Queda claro que poder disfrutar de una de las pinacotecas más importantes del mundo a tan solo 30 minutos de casa no es algo de lo que todo el mundo pueda disponer; pero cuando la visita se realiza con 40 alumnos de 16 y 17 años, la cosa adquiere otro cariz.
Aun así, nos pareció interesante realizar dicha visita, ya que en la última semana de clase se hace complicado desarrollarlas con normalidad, y siempre es muy formativa la asistencia en vivo y mostrar que esas obras, esos autores, esos estilos, están al alcance de pocas paradas de metro.
Lo que me quedó claro es que para mí iba a ser todo un reto: muchos de ellos no habían acudido nunca a dicho museo (aunque me llevé gratas sensaciones con otros muchos) y otros también se apuntaron por el mero hecho de no asistir a las clases con normalidad.
Tras algún papepelo de última hora, nos encontramos con que la visita se realizaba sin guía, así que me tocó a mí hacer de cicerone por las salas. Lo limitado del tiempo impididó que pudiésemos profundizar en las obras, así que nos centramos sobre todo en el periodo del barroco (europeo y español) que recientemente habíamos dado en clase. Murillo, Zurbarán, Velázquez, Ribera, Ribalta, Carreño, Rubens, los Caracci y el único Caravaggio que había me permitieron esbozar las características básicas del barroco: predominio del color, utilización del claroscuro, perspectiva aérea, composiciones complejas, temática variada, emotividad y búsqueda del sentimiento, son sólo algunas de las características que pudimos apreciar en los lienzos.
Tengo que confesar que me motivo bastante ante estas experiencias, pero al llegar a la última sala y comprobar que todos los alumnos se iban a sentar a los grandes bancos de la sala, y me quedaba exponiendo ante dos alumnas (que curiosamente tenían hoy el examen de recuperación) mi motivación descendió un rato.
Y si a eso unimos el trote al que mantuve al grupo, pues más de lo mismo.
Aun así, volví bastante contento de la experiencia, creo que conseguí acercar el arte a algunos de los chicos y, en lo personal, también recordar el mucho tiempo que hacía que no visitaba sus salas. Imperdonable error.
La próxima: la muestra de Rembrandt. Allí estaré. Y como postre, la foto de grupo. ¿Podeis adivinar quienes de los chicos y chicas que aparecen son de diversificación?. Creo que incluso el nombre les viene fenomenal jejeje.