Segunda evaluación

Marzo 30, 2009

Qué velocidad. Hace nada estaba con las notas de navidad, y ….¡¡¡ya se acaba el segundo trimestre!!! Este ha sido el más largo de los tres que forman el curso, y la verdad es que ha sido en el que más he avanzado de temario con los chicos….tanto ha sido así que algunos de ellos me han llamado la atención sobre cómo iban otros compañeros de otros cursos.

Pero el resultado del mismo creo que ha sido satisfactorio. En Lengua de 2º han aprobado el 50% de los chicos (y uno de ellos no, porque se puso malo el día del exámen), mientras que en los terceros el A ha sacado casi un 62% de aprobados mientras el B ha sido el 100%. Por último, mis niñas de 4º vuelven al casi 55% de aprobados, confirmándome la vagancia que imperia por sus cabezas y espíritus, espero que satisfechas en estos mismos momentos con su viaje de fin de curso a Mallorca.

En definitiva, no han sido malos resultados. Pero es cierto que ya empiezo a ver aquellos niños que les sobra el resto del curso (incluso en algún caso puede que le sobre el resto del colegio en su vida). Trato de no desanimarles, de decirles que pueden recuperar la segunda evaluación a la vuelta de vacaciones de Semana Santa y seguir en la carrera….pero por los ojos que me ponen creo que no podré animar a muchos de ellos, y que algunos han abandonado.

He tratado de hacerles ver que se trata de un maratón, que hay que dosificar esfuerzos y emplearlos de manera constante, pero la constancia no es algo propio de estos cursos y edades (y no nos engañemos, como tampoco lo fue en la mía a sus años).  

Pero en otros casos sí he conseguido que no se descuelguen personas que, sin haber aprobado, han estado muy cerca de hacerlo y han trabajado presentado los deberes y participando en clase. Trataré de que den el último empujón en junio y, en algunos casos, que apuesten por sacar la de la primera evaluación.

En definitiva, que se acercan las vacaciones. Momento para descansar, preparar material y viajar. Y también para planificar el tercer trimestre ¡¡¡que quedan menos de 9 semanas de clase!!!


Barcelona

Marzo 25, 2009

No hay nada como marcarse objetivos y cumplir con ellos. Ya hacía mucho tiempo que quería haber visitado esta ciudad, y por fin se presentó la oportunidad de hacerlo.

Y os aseguro que no me ha dejado indiferente. Conseguir alojamiento en su barrio gótico, a un paso de todo, poder visitar y perderse por sus callejuelas y rincones con aroma medieval, ser consciente de la importancia de la urbe desde Barcino hasta la Barcelona del 92, visitar sus muchos museos ( y muy didácticos, recomiendo especialmente el museo municipal con la posibilidad de acceder a las ruinas de la antigua ciudad romana, así como el museo naval), los paseos al lado del puerto, la visita a Montjuic y a las instalaciones olímpicas, los paseos por el ensanche y por el espléndido paseo de Grácia apreciando las grandes casas burguesas reflejo del modernismo de fines del XIX (especialmente la casa Batlló de Gaudí), la visita al Palau de la Música (impresionante desfile de color y belleza), la Sagrada Familia y su inconclusa belleza propia de un genio, la vida de las Ramblas y los mercados municipales (verdaderas obras de arte en ebullición, imagen de una ciudad comercial), hasta la imagen de actualidad de la torre Agbar….Da la impresión de haber sido una ciudad de cuento en algunos momentos de la historia.

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Espectáculo callejero

Espectáculo callejero

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En definitiva. Una ciudad preciosa, llena de vida, y también de problemas. Apreciar la necesidad de dinero e inversión en muchas de sus zonas para recuperar el esplendor pasado creo que es un compromiso ineludible si se quiere que Barcelona vuelva a ser referente en el panorama urbanístico tal y como lo fue en el 1992. Pero esto no debe ser un inconveniente para no visitarla. De verdad que merece la pena.


¿Segundos padres?

Marzo 18, 2009

En teoría todos lo sabemos. Somos conscientes que los profesores no debemos confraternizar con los alumnos. Que ellos tienen un cometido (aprender y desarrollar sus competencias) y nosotros el nuestro (servir como guías o impulsar su adquisición y puesta en marcha).

Pero cuando tratas con personas (de menor tamaño y edad, pero a fin de cuentas personas) no es tan fácil. Es inevitable que tengas conversaciones de futbol, que hables sobre experiencias que les preocupan y de las que tu también tienes cierta experiencia previa. que comentas por si les sirve de ayuda (aunque cada uno debe cometer sus propios errores). Salvar la distancia me resulta a veces difícil fuera del aula, pero con los chicos de integración me es casi imposible. Ver a personas que teóricamente tienen cierta edad física, cuyos cuerpos envuelven personalidades mucho menos desarrolladas, dependientes, con diversos problemas (desde físicos a/y psicológicos), me dificulta mantener ese juego de roles. Incluso llega el caso en que un niño del Atleti me da palmaditas en la espalda cuando nuestro equipo gana, y otro del Real Madrid se apoya en mi hombro mientras aseguraba las bondades de su equipo frente a los defectos rojiblancos. Incluso con mis llamadas de atención a mantener la compostura, no puedo dejar de sentir afecto hacia ellos.

A veces me pongo a pensar en sus familias; lo que deben estar luchando (y lo que les queda) por asegurar una mínima vida digna a esos chicos. Valiente tarea que no queda iluminada bajo ningún titular ni foco ni flash, pero que no por pasar desapercibida es poco importante.

Incluso llego a pensar en que los profesores, en cierta medida, somos como una especie de familia para estos chicos. También estamos vinculados a nuestro compromiso de favorecer una mejor vida para ellos, de enseñarles y de servir como ejemplo, de animarles en su duro camino para lograr una aproximación a la normalidad. Y, supongo que al igual que los padres, cualquier pequeño avance lo celebramos con alborozo. Pequeños gestos que elevamos a pedestales para seguir animándonos a trabajar, para no desfallecer, para tener un motivo en que creer.

Francamente, la educación es maravillosa. Merece la pena pelear por estos chicos, y por los que más lo necesitan con mayor motivo.


Conferencia sobre economía y empleo

Marzo 14, 2009

La crisis impone nuevos debates. Ya no se habla del incremento de precios (de hecho, están rozando la deflación), ni de las ganancias en Bolsa y en las grandes empresas. Se habla del desempleo.

Y de ello se habla en todos sitios y por todos. Y al igual que con la selección española en la que cada español tendría su propia alineación de jugadores, cada persona tiene el propio remedio para la crisis y la creación de empleo.

En el caso del partido en el que milito, también se animó a montar una conferencia de alto nivel sobre qué hacer ante dicha situación, y aunque tuvo cierto carácter de partido contó con la participación de otros agentes externos al mismo. Representantes de la patronal, sindicatos y universidad hablaron sobre la situación económica y posibles propuestas de mejora, concretando en la medida de lo posible las acciones en la comarca que vivo. Desde el despido libre, hasta la necesidad de fomentar el papel de la universidad desde fuera de la misma (curiosidad viniendo de alguien de la universidad), hubo ideas interesantes y otras no tanto.

Pero al actuación estelar fue la del ministro de empleo, Celestino Corbacho, quien en un lenguaje muy próximo (se le notan sus raices andaluzas y su experiencia municipal) explicó la situación de la crisis, los problemas pero también las fortalezas que todavía tenemos para afrontar la misma. Y curiosamente me resolvió una duda que planteaba en otro post: reconocía que la única forma de inyectar dinero público en instituciones para su casi inmediata aplicación era con el programa E (vulgarmente llamado Plan Zapatero) ya que era la única institución con capacidad de ejecutar ese dinero. Una medida cortoplacista, pero que presentó como necesaria para evitar el colapso que se planteba.

Pero suele pasar que cuando te solucionan una duda, te suelen generar al menos otra. Cuando se hablaba de necesidad de cambio del modelo productivo (dejar de depender tanto del ladrillo y fomentar otros sectores), eso casaba muy mal con el anuncio de que iban a favorecer que las medianas y pequeñas empresas en crisis pudiesen acceder a préstamos. ¿No hemos dicho de cambiar el modelo? ¿entonces porqué favorecer la financiación de empresas de ese sector? Entiendo que el cambio no se puede producir de la noche a la mañana, pero cuadra muy mal el seguir financiando empresas de un sector con potenciar y diversificar otros sectores.

Y también habló el secretario general del PSM, y sacó a relucir un tema que pocos políticos sacan a la palestra política: la importancia del tejido universitario para cambiar el modelo productivo. Incidió en la importancia de estas instituciones, y animó a su implicación, al tiempo que supo vincular el Espacio Europeo de Educación Superior (del cual se mostró abiertamente partidario y sin tituveos, cosa no tan común entre los políticos) con la necesidad de crear y fomentar el tejido económicos y la capacidad emprendedora de los estudiantes como futuros empleadores.

MuDando la brasa a Tomáschas fueron las preguntas que se plantearon tras la conferencia, y limitado el tiempo de respuesta. Así que, dado que la mía no fue leída, pues una vez finalizado el acto me acerqué a preguntársela directamente a Tomás Gómez. Quería incidir en que la educación no es solo meter dinero, sino que debe actuar para fomentar a los emprendendores tanto en la creación de riqueza como de empleo (responsabilidad social). Nos preparan para trabajar en empresas o en la función pública, pero no para crear empresas ni dirigir la función pública.

Está claro que a esto se me respondío que sí, y supo vincularlo con el EEES. A la espera de que podamos verlo y hacerlo realidad (no tengo intención de ser espectador), tendré que creerme sus apoyo a una reforma universitaria y educativa que vaya más allá de seguir financiando agujeros negros.


De baile

Marzo 6, 2009

Pues sí. Cierta variedad en el blog también me parece interesante. Y por ello, cumpliendo con la promesa que hice, voy a dedicar un post al baile.

Realmente siempre me ha llamado la atención. Creo que una vez superado el miedo al ridículo es una actividad estupenda para pasar un buen rato y, porqué no, conocer a otras personas que también les guste.

Ya hace tiempo que estuve apuntado a bailes de salón, y aunque lo pasaba bien era una faena no ir con una pareja estable de baile. Estar rotando tiene su gracia y está bien acostumbrarse al baile de otras personas, pero al final siempre es bueno tener un referente.

Tras mucho tiempo, hace unos meses que retomé el tema. Aunque me gustan más o menos todos los estilos, me decanto por bailes que se puedan practicar cerca de casa y con cierta regularidad cuando se sale de fiesta con amigos. Merengue y bachata, cha-cha-chá y salsa son ritmos que me gustan. Coordinación, manejo de los tiempos, ritmo, movimiento de caderas y giros, agarre y movimiento de piernas, y muchas risas delante del espejo intentando imitar los pasos del profesor o viendo los fallos propios y ajenos, también son componentes del baile. Aunque esto no debe ocultar que se debe tener cierta constancia a la hora de practicarlo.

Por último, lo pegadizo de muchas de las canciones. A veces se pasan de melosas, pero también las hay muy bonitas. Una buena manera de estar en forma y pasarlo bien. ¿Os animáis? Os dejo con una bachata muy chula que suelen poner donde voy. Y es que el baile y la músican puede ser tan ciertos como la vida misma.


Visita al Museo de América

Marzo 5, 2009

Insisto: Madrid ofrece grandes oportunidades, y el acceso a los museos es una de ellas. El poder plantarte desde la puerta del colegio hasta la del museo en 45 minutos, con casi 40 niños, es admirable.

La planificación de la visita ya llevaba casi un mes preparada con las correspondientes solicitudes y llamadas de aviso. Al final, casi todo ha salido bien. Un magnífico museo a los pies del emblemático (y todavía no reinaugurado) faro de Moncloa, con una colección de gran carácter etnográfico y antropológico que abarca desde la Patagonia argentina hasta los inuits canadienses, pasando por las culturas más representativas de lo que conocemos como América Hispánica (aztecas, mayas, e incas). En definitiva, los chicos se lo han pasado bien, han visto la posibilidad de acceder al museo (algunos de ellos estoy convencido repetirán visita con el paso del tiempo) y se han aproximado a lo que fue un Nuevo Mundo en toda regla.

Y claro, no hay visita que no tenga su anecdotario. Desde niñas que van 2 veces al servicio para ponerse guapas en una visita de menos de 1:30 horas, hasta un niño de integración que el pobre ha pasado sin billete al Metro (y que ha sido imposible retirar la multa de 20€ puesta por un “eficiente” guardia que velaba por la recaudación aplicando con rigor sus reglas con el equivalente a un crio de 12 años intelectuales) y terminando en el intento de agresión de un legionario a un niño de 15 años, que me ha supuesto poner mi mejor sonrisa de camarero y sacar el capote para calmar los ánimos de semejante cabestro.

En definitiva, que las excursiones también tienen sus peligros. Pero el aprendizaje a pies de la realidad merece siempre la pena, aun considerando pequeños incidentes. ¡¡¡¡Otra cosa será el viaje de fin de curso a Mallorca con los de 4º de ESO¡¡¡¡

PD: Me he dado cuenta que nos esforzamos en que los niños de integración hagan sumas, restas, lean y asimilen pequeños conceptos, pero no nos preocupamos de otras cosas que seguro son más útiles para su vida: una tan simple con enseñar a sacar y picar un ticket de metro en una gran ciudad. Por favor, ¡¡Que no se le ocurra hacer lo mismo en el avión a Mallorca¡¡¡¡ 

 :-))


¿Fracaso?

Marzo 4, 2009

Ante todo, pedir desculpas por la tardanza en retomar el blog. Aunque no escriba, sigo pensando los temas que me permitan escribir post, por lo que técnicamente no puedo decir que esté “parado”. Política, viajes, educación, visitas….y otros más son los temas que en estas semanas trataré de poner nuevamente en el candelero.

Aunque me encuentre algo espeso, trataré de verbalizar y escribir las sensaciones que tengo desde hace días referentes a un examen que hice a mis chicas de 4º (y hablo en femenino, porque solo tengo a 3 chicos en clase).

La segunda evaluación es la que de verdad marca el eje clave del curso. Es en esta evaluación cuando en teoría los alumnos ya saben cómo “atacar” la asignatura de la forma que pide el profesor, y el profesor sabe incidir en qué aspectos se pueden pedir a los alumnos y cuales de ellos quedan alejados de sus posibilidades.

Hasta ahí, correcto. Pero la realidad tiende a su mala costumbre de no adaptarse a nuestros planes preconcebidos. El caso es que este trimestre he tenido que apretar el acelerador, y en un control he tenido que meter 4 temas. Sinceramente he ido preparando a las chicas para ello, insistiendo en que no es posible realizar controles de cada 2 temas como hacían hasta el año pasado, mostrando que cada subida de nivel implica cierta dificultad. No he llegado a percibir sus caras de angustia ante la idea de 4 temas de manera seria, sino como una especie de pose o queja con la que tratan de condicionar mi decisión.

Pues ahí llegó la dura realidad: de 14 se han presentado 12, y han aprobado 4. Un 33% (y de los cuatro, dos de ellos son de integración con su correspondiente adaptación). ¿He fallado? Creo que sí. Sería fácil eludir responsabilidades aludiendo a la falta de interés por la asignatura, la relajación ante el próximo viaje de fin de curso a Mallorca, ante el agobio por otros exámenes….pero me siento como si el que hubiese fallado exclusivamente fuese yo. ¿No he sabido leer el “partido”? ¿qué he sacado en claro con este resultado? ¿debo bajar el nivel, aun a costa de estos dos chicos que han rozado el notable, para poder “repescar” a gente que debería estar en el aprobado y ahora tiene treses?

Francamente, estoy hecho un lío. No me importa recibir consejos de otros profesores más experimentados (de hecho, ya he hablado con un compañero sobre el tema y le ha quitado hierro al asunto), pero algo debo haber hecho mal para obtener este resultado. No solo ellos se examinaban, en parte yo también lo hacía. Y si es un fracaso, lo es para todos: para ellos y para mí.

En otro post comentaré como salgo de esta. Mañana, me los llevo de museos.