De Gala

Periodo estival. Lo comparo muchas veces con las navidades: momento de reencuentros, cenas-comidas, llamadas, quedadas…..en fin, de vida social. Y de los numerosos actos de este comienzo de verano, uno de especial importanta: la jubilización del Rector de la UAH (que no ex-, los ex son para tratar a la gente de forma poco cariñosa) Manuel Gala.

Vereis, Manolo es alguien que no te deja indiferente: o le odias o le adoras. Con su aspecto muy similar al del Cardenal Cisneros, creo que también adoptó de este personaje otra cualidad: la tenacidad para resucitar en Alcalá unos estudios universitarios referentes. Y así, con unos inicios llenos de ilusión y pocos recursos, se adentró en dicha tarea.

No voy a hablar del papel fundamental que Manolo ha jugado en mi ciudad y mi universidad, pero sí quiero destacar su firme compromiso con los estudiantes. Manolo siempre ha creido en la colaboración intergeneracional de estudiantes-profesores y PAS como elemento dinamizador de la Universidad. Una universidad sin barreras, sin muros, sin status….abierta a la imaginación. Y siempre ha creido en fomentar las iniciativas y la capacidad de empreder. Todavía recuerdo cuando, en negociaciones con él en sus últimos años de rector, le planteábamos la posibilidad de gestionar la tienda de la universidad y otros servicios: y siempre respondía así “it´s your bussines“. Sin interferir, apoyando en lo económico y en los despachos en la medida de lo posible, defendiendo la iniciativa estudiantil frente a tantos carcamales que llegan su boca con palabras de amor a la Universidad pero que les fastidia compartir y formar a los jóvenes.

Lo volvió a repetir. En su discurso en el Paraninfo, hizo mención al papel tan fundamental que han jugado los estudiantes en su modelo de universidad. A capa y espada defendiendo su importancia. Si alguna vez he dudado del valor de mis años de trabajo gratuito al servicio de la universidad (creo que todos hemos pensado alguna vez que hicimos el bobo), escucharle me reconfortó y me hizo recordar el porqué de nuestro compromiso con la UAH: la ilusión por construir un espacio para la iniciativa y la formación, para el aprendizaje y la experiencia.

Y así se organizó el acto por la Universidad y el Consejo de Estudiantes. Me alegró volver a ver al Consejo apoyando a Manolo. Esta vez no en las Juntas de Gobierno, en los Claustros o en las elecciones, sino para organizar este encuentro. Y muchas fueron las personas que acudieron allí; en 20 años se hacen muchos amigos (incluso se contó con la presencia de algunos de sus enemigos). Por supuesto, allí estábamos los representantes estudiantiles de su periodo; representantes que reconocemos su apoyo y esfuerzo en dotar a los estudiantes de una herramienta poderosa como sigue siendo hoy el Consejo de Estudiantes, de un presupuesto y de unas instalaciones envidiables (la uilusión ya corría por nuestra cuenta). También fue agradable ver las caras de muchos profesores, algunos de ellos compañeros de fatigas en los convulsos años en los que me tocó ser representante estudiantil. Risas, anécdotas pasadas, preguntas sobre nuestras vidas, planes de futuro……todo cabía en las conversaciones. 

 

Saga Presidencial. Entre amigos

 

Por suerte, aunque se jubile, Manolo anunció que no se iba (para desgracia de algunos), que seguiría trabajando con temas de Master y otras iniciativas en las que se siente cómodo. Se le nota que quiere seguir influyendo en la vida universitaria, y os aseguro que sólo con su presencia de nota. Manolo tuvo su homenaje, rodeado de amigos y seres que le admiramos y queremos, pero también todos tuvimos nuestro homenaje: a las personas que desinteresadamanete creyeron y trabajaron por hacer de la universidad un sitio mejor para los de dentro, pero también para los de fuera de ella.

Un honor haber estado a tu lado.

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