En verano siempre pasa lo mismo. Si sois asiduos lectores de prensa, os dareis cuenta de que es en verano cuando aparecen las noticias más inverosímiles, los debates más superfluos y los temas más intrascendentes. No quiero decir que a lo largo del año no aparezcan…pero en verano se produce una gran concentración de ellos. En el argot periódístico a eso se le conoce como las serpientes de verano.
Y es en este apartado donde coloco la polémica que se está generando con la famosa visita del Papa. Parece que la misma está produciendo debates encendidos entre partidarios de la misma o contrarios….hasta manifestaciones y concentraciones de uno u otro signo, trufadas de declaraciones favorables o contrarias. Que si va a dejar dinero, o va a costar dinero; que si va a dar una imagen casposa o va a poner los focos de la información en Madrid; que si con ese dinero se podría calmar el hambre en Somalia o si va a permitir reactivar económicamente la ciudad…..hay argumentos para todos los gustos.
La verdad es que no tengo el cuerpo para esas polémicas. Personalmente creo que todo el mundo tiene derecho a utilizar las calle y realizar actividades propias con sus convicciones, incluso si estas son un poco molestas para aquellos que no comparten dichas ideas. Si se hace cuando un equipo de futbol gana un trofeo, cuando los indignados deciden plantarse en una plaza, cuando los gays celebran su día con orgullo, cuando las víctimas del terrorismo se reunen para recordar y buscar culpables….¿por qué los cristianos no iban a poder hacer lo mismo?
Tengo bastante claro que no comulgo con los principios de la Iglesia (auque me merecen respeto muchos de sus seguidores, los que forman lo que se llama la Iglesia de base), pero también creo que deben tener derecho a realizar sus actividades de la forma que consideren conveniente. Sencillamente, no tengo intención de asistir a sus eventos. Pero soy partícipe de la expresión ”no creo en tus ideas , pero defenderé que tú si puedas creer en ellas libremente” Lo único que quizá les echaría en cara son las subvenciones encubiertas que reciben: alquiler de instalaciones a menor coste, apertura de centros escolares (jodiendo vacaciones de los conserjes) para alojar peregrinos, rebaja en el precio del transporte público…..pero sinceramente, si estas medidas se aplicasen a todas las concentraciones que se hacen y harán, sería un buen precedente.
Pero eso…..ya no tengo tan claro que vaya a ocurrir así. Somos dados a mirar de forma sesgada a quienes nos interesa que a quienes no……y eso ya forma parte de nuestra naturaleza.